MADERA NEGRA

El sol que calienta
y cubre mi rostro ya recién nacido,
estar en el ombligo del mundo
era todo un privilegio,
venidos de todas partes
sobre la capital del imperio,
la tierra de mis ancestros
y proveer el hospedaje que recae,
como una mañana silenciosa
desde lo alto del cielo,
en verdad que no cabe en un espejo
quebrar tus huesos,
así libre como el viento
y ahora ya nada que objetar,
buscar una salida a través de tus ojos
sobre todo lo que observo,
en cada cavidad en medio de las tinieblas
y su órbita celeste,
rompan filas estrellas errantes
que pululan en el firmamento,
y fijaba un tumulto de voces
y miradas que no se confían,
a ver qué pasa el delicado cuerpo
y el sol que quema en demasía,
y divagar en esta línea que nos une
dentro de tu corazón,
y dar un paso cargado de ilusiones
ya llenos de esperanza,
y digo burlar la seguridad
el repaso de toda tu vida un acto de fe,
en pocas palabras el materialismo histórico
la realidad que refleja,
la representación intangible
me explico lejos de todo lo previsto,
y acaso que no basta cerrar los ojos
para saber lo que pienso,
y dar por sentado la soberbia ilusión
que nos une por dentro,
que mi alma no se vende ya la verdad
en el umbral de la muerte,
para así reciclar en tu mano amiga
un gran nido de orquídeas,
era una mujer que decía
la dicha enorme de tenerme a su lado,
toco madera era el azar
y la inclemencia del triste desenlace,
a manera de rutina con los ojos abiertos
llegar en mal estado,
en el reino mesiánico y digo
este es el trono y mi corona,
tanto así lo he querido
ganar batallas con la frente en alto,
bajo la sombra la autoridad
que ejerzo sin el menor descaro,
ya sin titubeos volcar la ira afuera
la deserción que recuerdo,
la corriente de este mundo
ya la avaricia y el amor al dinero,
y a manera de desahogo buscar al paso
entre todos una salida,
ya la tierra y el llano en llamas
madera negra así me decían,
en tanto que gruñía saciado de amor
donde vertía el agua,
y la leche que ahoga un par de palabras
ahora que dormía,
consumido por la pasión mientras hospedaba
una grata visita,
con el ombligo tierno
y la vena poética que corre en esta línea.

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LA HONRA

Se sabía mentira el deceso de las horas,
ya sin descanso buscar una buena excusa,
nada que oprima la siesta de la duda,
así pues una señal que nos hermana,
a mucha honra la dignidad que uno reclama,
entre cortinas moras flechas de almohadas,
ya a salvo la referencia ser blanco de miradas,
el punto exacto el color canela ser una falla o ser un maleta,
la típica desgracia y luego la despedida,
el viaje que no cesa el recuerdo vivo aun todavía,
señores la excelencia que pena cabe,
es tu propia condena la decisión que dejas,
el libre albedrío la mala brecha,
y luego la caída el patio amigo camino a letras,
y no ser un hombre trino la imagen que no olvido,
la gresca por tu ausencia y ya la puerta estrecha,
el número inscrito el puente precipicio una sola bandera,
y luego la batalla la prédica artista,
los golpes que no cesan el paseo que engalana,
hoy en día la honra funebre de flores seniles,
entre tanto el estigma un sólo camino,
la duda en marcha es tu propio destino,
los pasos descalzos el primer abrazo,
la puerta abierta señor de la caída el tiempo perdido.

EL PARAÍSO

Estar despierto y el sobresalto en fin todo lo creado,
la perfección con que regalo la ilustre tentación,
el final amargo apenas dudo del sueño artificial,
mujer su santidad que triste heredo la historia del olvido,
que poco sabemos lo mucho que sufrimos,
y venimos de abajo humilde descanso,
retrato de familia en que vivimos,
y no es ausentarse buscar un hogar,
un techo bajo tierra o sótano sencillo,
no creo que a alguien le importe la soberbia y el abismo,
mirar de genital la palabra en el tiempo,
el sexo que aflora la primavera que destino,
hojas de abrigo un delantal nada que estirar,
te largan de antemano jurar ser Dios,
irreprochable razón sin menoscabo dejar el paraíso;
y propongo como que se ausenta el cielo,
arden los ojos del espejo la mirada adentro,
divino el rostro y el mundo entero.

FAROL ROTOSO

No hace mucho veía en un lienzo
donde plasmaba imágenes rotas,
la prueba de buscar con los ojos abiertos
la pérdida de la memoria,
pues así lo he tenido por cierto
gestando cada idea en absoluto,
un pedido en oración que la vida apremia
ser un hombre de palabra,
y ser valiente al visualizar lo que recreas
en el sueño que describo,
ya escondido en el santo sepulcro
donde gemía la piedra en el piso,
ya luego de un encuentro fortuito
afrontar todo lo que venga,
y así marcar una línea que detalla
el oficio y la función de cada palabra,
y su nómina epistolar con una herida que resalta
entre mis penas,
el luto que detecta de pronto toda una salida
cual rápida respuesta,
la lengua que hablo riquísima en extremo
al leer una obra maestra,
y compartir ideas era tan sólo el preludio
de la vida que no cesa,
ya lleno de orgullo modestia aparte
entre las huestes angélicas,
donde tu cuerpo retoza en tu mirada
debajo de esas dos cejas,
y así un toque fino perdido en tus ojos claros
malagueña salerosa,
era una pincelada de esmeraldas
el color divino cual piedra preciosa,
donde la dicha aflora un ramo de lirios
que es ella a quien adora,
era toda una prueba de valor
la fortaleza en medio de tanto ruido,
ya venida de lejos me costaba creerlo
con los ojos hundidos,
como aquella noche leí tu poema
decía que hoy me espera el amor,
está bonito memoria amarga de mí
gracias dime que no es cierto,
que trastocas las palabras a manera de rutina
el giro siniestro,
y su enlace incierto con la voz quebrada
ya nada que alumbrar,
la voz que no atina ya nada más que resaltar
el absurdo desperdicio,
y no tener alas con que volar lejos
ni caso seguía siendo el mismo,
y ahora que no me cuesta trabajo así de fácil
empeñar mi palabra,
así después de todo lo que he conseguido
ser una figura mundial,
ya la leyenda y el mito donde corre por mis venas
la sangre española,
y así despapelar todo ahora que respiro
y esperar el hijo de tu grito,
la libertad en este tiempo donde prima
sobre todo el espíritu crítico,
y ya nada que ocultar la luz de tus ojos
quebrados cual farol rotoso,
solía decir en el infierno
en medio de las tinieblas a pesar de todo,
ya nada que objetar que no me arrepiento en nada
de todo lo vivido.

EL EMBROLLO

Con la salud resquebrajada
un síntoma cognitivo que me delata,
la historia clínica que resalta
el resultado de mi hoja de vida,
y ya nada que agregar el tipo ilícito
de una dicha sin igual,
el fuego que consumía entre llamas
la ciudad antigua,
así el destino que me une
burlar el triste desenlace,
y digo en mi estado natural
que señal se me es dada,
la intromisión de la venganza
un suceso que de que hablar,
en realidad el ensayo todo
un enfoque de la historia humana,
y conocer todo el embrollo que se destraba
en un nudo de palabras,
a lo sumo la historia que nos une
estrechar lazos de confianza,
así el inicio de una era
o sea de un nuevo orden mundial,
ya era toda una bocanada de rumores
la tensión que crece,
así a manera de intimidar al oponente
en pocas palabras,
que no faltan detractores
que la excusa era una farsa,
que mi recia y aguerrida confianza
ya nada me distraiga,
la medida con que uno se levanta
a duras penas cada mañana,
y suplir las buenas maneras del ocio
y arremeter con todo,
que la memoria no me falla
complacerme en la injusticia,
yo que soy hombre de palabra
la sinceridad con que se trama,
el temor a manera de intifada
y así prosigo en esta lucha,
de frente adelante una maniobra
entre todas que nadie me gana,
un trazo aparte el tiempo que me falta
discurrir en esta vida,
así todo lo sufrido degollar en secreto
el incesto mal nacido,
la luz que se abría en medio del ruido
y las piedras que hablan,
así por donde camino procrear en un nido
el sitio donde habito,
así no sea cierto prefiero antes que hablarte
perderme en tu mirada,
mi niña de ojos tiernos tanto así lo he querido
y juzgado por cierto,
ya la lengua que me halaga mira quien habla
lo que tanto lamento.

MUJERES MÚSICAS

Y de repente eres una metáfora infeliz,
y de repente vuelves a ti, los ángeles también caen,
el abuso musical al caer la tarde gris.
Se sienta el silencio que exhibo,
los humos señales de vicio,
te golpean la espalda el haber delinquido,
tus pisadas escarban negros precipicios,
la fantasía es el señuelo de mares amigos,
empapela tus días exorciza tus ideas,
quimeras de un mundo subjetivo,
todo gira entorno tuyo tus locos designios,
disciplina tu impulso la risa del absurdo,
se confiesa la lírica del cínico,
el debido proceso gotas de romanticismo,
lágrimas en los cielos, te destierra un amor enfermizo.

Despojos desnuda claridad intento la soledad otra vez,
y no se habló más del asunto,
y volverás a mi con ruegos, a que te dé la mano,
la pluma del oficio serio con que escribo entre sueños,
la paradoja de las soledades,
el crimen del matrimonio la búsqueda incierta y constante,
la intriga del sexo disculpas aparte,
despierta matinal que las flores escuchan y se abren,
alas de alfombras viajeros aromas la procesión en la pista de baile.

Mi libertad es una página en blanco,
historia de conquista el reino del espanto,
luna muerta de romances el creador gitano,
virgen poesía, el verso depurado.
Y a pesar de los límites remedos, tu defecto te acompleja,
transitas cabizbajo hurgando tu ceño,
y saludas con tu arruga sacando besos de tus manos,
volviendo una primicia preñada primitiva,
que el aliento te sonríe porque es vida,
que la triste careta en tu ausencia abreviaban alegrías.

Mujer entierro de cada mañana,
clavé tus labios en la cruz de tu sonrisa,
el llanto asiduo huesos rotos de la madre negligencia,
los pasos que siguen manual de camino,
el sostén atónito de imprevistos,
la línea que separa la verdad ergo explícito,
la luz de tus ojos, las sombras de a mentira con que espiro,
el humor defectuoso, rubor constelado de tu rojo latido.

La belleza del alba sus ojos claridad infinita,
sus manos trepadoras he aquí en la colina,
la orilla pretenciosa el mar de las caricias,
los besos que te ahogan sentada en mi rodilla,
la amarga despedida palabras injuriosas,
no ser correspondida; pues qué se espera,
sospecho aún todavía, que voz que improperio,
la suerte canalla homicida, que luz que desvelo,
se sobra de testigo lejos de si mismo el precio del destierro,
un pájaro herido, el último trino, el árbol que habito,
la muerte un misterio, el simple lamento, la sombra desvisto,
desnudo el abrigo, tus ojos negros.

ESPERANZA INCIERTA

Se desnuda la página blanca sonrisa,
se lee maniatada poblados altivos recelos,
flores de muerto disputando viejas rencillas,
olor de semen nariz castrada en el descenso camino al entierro,
fosas comunes el sol se cubre de dedos manos al viento,
el papel que te toca portavoz de enredos prendido al basurero,
deshojas el desecho de tu higiene mental.

Un deseo, yo quiero ser una mujer. Te vi te reías en mi cara,
un instante la marcha dudas anda,
enloda tu saliva escupe sangra,
la lapidaria rutina, sed agua viva,
espejo narciso de alcantarilla,
se empozaba tu mirada lázaros de tinta,
seductor de cantina, el licor grave,
la pócima que se me brinda salud por esta pocilga.

Mozo soy, el espejo atesoraba la hermosura varonil,
voluptuoso desperdicio, loco soy el porfiado sello de mi instinto,
estoy conservando las hojas secas con que escribo,
marchita flor en el seno solícito, si supieras madre cómo te maldigo,
la vida que Dios me dio en tu hueco recinto.
Un momento. La rosa del ermitaño sangra sucia espina,
consideración, la dulce espera concebida cumpleaños hoy en día.
No hables con extraños el silencio mudo se decía,
es probable que no miremos los años del espejo,
las canas comitivas se hace trizas se cruzan los linderos,
la furia te domina no te he vuelto a ver,
entre las compras de mercado sujeto a la vitrina,
he pasado y sigo no te he vuelto a ver.

Puede venderse la esperanza incierta,
que lejos he estado de todo esto,
el tiempo verdugo te postra en su mesa,
es la gula debilidad, el fruto prohibido de saber lo que se espera,
rasgos razón a la esquizofrenia el debido proceso,
perdonen su presencia es el producto de su tiempo.
Y sigo. La intervención promiscua de la asimilación,
el camino redentor, el tránsfuga libertino, sed de cobrador,
hambre de mendigo, el suceso aterrador que te conmino,
sujeto de dominación, ruedas de inquilino,
la silla que adorna la espalda del culo señorío,
su instinto devorador, no transgredan el oficio,
el tributo consolador, reinos peregrino, el ruido de salvación.

Merezco lagunas mareos, luna eclipsada en el deseo,
podridos aromas que puso el huevo, yema de sol en su ceniza,
una hoja de ébano, un romance sin palabras,
gesto galante en el enredo, no entiendo,
cómo hurgar lo inefable cuchillo de dedos,
degollador de incestos, oráculos en la palestra de lo incierto,
que inútil y peligroso es no estar vivo ni estar muerto.
Un poeta en el infierno.